Preparar pastas en cualquier presentación y con cualquier ingrediente es la forma más cómoda para mi para hacer de comer super rápido, pero desde que empecé a aplicar este truco de congelar la salsa de tomate estilo Prego, todo el tiempo está lista para usarla cuando necesite. Además, no queda ácida con esta receta.
¿Cómo evitar que la salsa o puré de tomate quede ácida?
El truco para reducir la acidez de tu puré o salsa de jitomate casera es añadir bicarbonato de sodio. Este ingrediente neutraliza la acidez en lugar de solo intentar ocultarla como ocurre con el azúcar en la salsa de tomate, ya que el azúcar enmascara la acidez en lugar de eliminarla. Cuando emplees este truco, añádelo poco a poco y deja que actúe, ya que en grandes cantidades puede ser más perceptible, hasta llegar al punto agradable para tu paladar.
Por otro lado, el bicarbonato de sodio es un ingrediente con pH alcalino y, por eso, puede neutralizar el pH ácido del caldillo de jitomate. Al equilibrar el pH a un nivel neutro, el bicarbonato elimina la acidez sin afectar su sabor. Para poner este truco en práctica, basta con añadir pequeñas cantidades de bicarbonato de sodio mientras cocinas la salsa, mezclar durante unos minutos para incorporar bien y probar.

Lleva a hervir 1 kilos de jitomates limpios hasta que se despegue la piel. Retira del fuego y deja enfriar para pelarlos. Una vez que esté pelado, licúa con una pizca de bicarbonato hasta que quede una mezcla homogénea y reserva.
Pica todos los ingredientes muy finamente, (excepto los pimientos y la rama de apio) deberán quedar sumamente pequeños y reserva.
El pimiento y el apio deben ser procesados en un machacador de comida para que no queden licuados.
En un sartén con 1/2 taza de aceite de oliva, sofríe por un minuto los dientes de ajo, luego añade los pimientos y el apio por 5 minutos. Después añade el jitomate molido, el orégano, perejil, albahaca, sal, pimienta, azúcar, la cebolla en polvo y los champiñones finamente picados.
Mezcla con el jitomate molido para que todos los sabores se incorporen y luego deja hervir por una hora a fuego medio bajo. Rectifica el sabor y después retira del fuego y deja enfriar.
Puedes colocar tu salsa en frascos de vidrio para refrigerar o en bolsitas para congelar.
¿Cuánto tiempo dura la salsa casera para pasta en el refrigerador y en el congelador?
La salsa casera al no tener conservadores tiene una vida de consumo más corta y requiere de cuidados especiales. La salsa de tomate casera puede durar hasta una semana en refrigeración si se almacena en un recipiente hermético y no se abre y cierra constantemente.
Particularmente me gusta congelar salsa en cantidades de 1/2 taza o una taza en bolsas individuales para que al momento de usarla para una pasta, una pizca, un guisado, solo descongele lo necesario para sazonar. De esta manera te puede durar hasta 6 meses en congelación.
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